lunes, 7 de septiembre de 2015

¿El matrimonio afecta la longevidad de los hombres y de mujeres en forma diferente?

Los más intrigante de las repercusiones a largo plazo del matrimonio o del divorcio, son las diferentes maneras en que afecta a hombres y mujeres.

Antes de enunciar conclusiones, cabe mencionar que las aseveraciones y conclusiones que aquí se mencionan, no son mis opiniones. Me baso en los estudios de Terman con mas de 1500 individuos, de clase media, a los que se empezó a darles seguimiento desde principios del siglo pasado y hasta inicios de este siglo.

Es bastante común oír que la gente aconseja casarse para vivir mejor y por mas tiempo. Sin embargo parece que esta receta no se aplica por igual a todos y no se aplica igual a hombres que a mujeres.

Parece un hecho demostrado que los matrimonios largos, duraderos y de primera vez, tienen un efecto benéfico similar en hombres que en mujeres. Pero ahí se terminan las similitudes.

Las implicaciones de la soltería, el divorcio y las segundas nupcias repercutieron de forma diferente en hombres que en mujeres.  En la siguiente tabla se muestran un resumen de lo observado con hombres de la muestra de Terman:
  • Los mas longevos:
    • Hombres felizmente casados y que siguieron casados sin divorcio.
  • Los que siguen en longevidad:
    • Hombres solteros de por vida
  • Los segundos menos longevos:
    • Los casados por segunda o tercera vez
  • Los menos longevos:
    • Divorciados que nunca se volvieron a casar de por vida
Pareciera ser que para los hombres el divorcio es un evento devastador y de consecuencias persistentes y muy duraderas. El estrés asociado al divorcio para los hombres,no parece desvanecerse, a menos que la gente se case por segunda vez y con un largo pasar de años felices, no se pierde tanta longevidad como la que pierden los divorciados que nunca se casaron de nuevo. Es decir, si hay un remedio atenuante, pero es un remedio lento y de muy largo plazo. En otras palabras: para los hombres, un divorcio los deja en los dos grupos de menor longevidad.

La situación parece ser diferente para las mujeres. Ellas también son las mas longevas cuando forman parte de un matrimonio feliz, en comparación con sus congéneres menos afortunadas. Las conclusiones de los estudios Terman, con respecto a longevidad y relación marital de las mujeres, son los siguientes:
  • Las mas longevas:
    • Mujeres felizmente casadas y que siguieron casadas sin divorcio.
  • Las que siguen en longevidad:
    • Mujeres que se divorciaron y no se volvieron a casar.
  • Las segundas menos longevas:
    • Las que permanecieron solteras de por vida.
  • Las menos longevas:
    • Divorciadas que se volvieron a casar.
Antes de interpretar estos resultados conviene dar un poco de contexto. La mayor parte de los matrimonios de los que se hablan aquí, ocurrieron en el periodo de 1940 a 1950.  Es entendible que el divorcio, tan común hoy en día (casi la mitad se divorcian después de su primer matrimonio), traía consigo repercusiones mas devastadoras para la pareja que el estándar de hoy en día. Dicho esto ahondemos en estos  datos.

Después de las mujeres felizmente casadas desde la primera vez, las que siguen en longevidad son las que experimentaron una vez con el matrimonio, no les resultó y optaron por no casarse otra vez. Curiosamente si esto lo hacen los hombres, ellos se convierten en los menos longevos. A las mujeres parece sentarles mejor la soltería después del primer divorcio. Incluso las mujeres que no se volvieron a casar tienden a ser mas longevas que las solteras de por vida y mas longevas también que las divorciadas en segundas nupcias. Dicho de otra manera: el divorcio afecta más a los hombres que a las mujeres.

Tanto en hombres como en mujeres, el divorcio tiene consecuencias de largo plazo que muchas veces pasan inadvertidas simplemente como un difícil trago amargo. Pero es mucho mas que eso. 

Obviamente entre mas tortuoso y difícil el proceso de divorcio, con sus consecuencias financieras y familiares, el proceso tiene mayores repercusiones para la salud física y mental en el largo plazo. Uno no debería dejar pasar este proceso en soledad o en reclusión. Es un evento que nos marca para toda la vida y lo que hagamos en el proceso mismo, puede hacernos transitar con un buen numero de reflexiones y conocimiento de nosotros mismos o podemos hacerlo que se transforme en un trago amargo que se queda en la garganta durante toda la vida.  Depende de cada uno tomar las decisiones adecuadas para afrontarlo y elegir los interlocutores para expresarlo.

Pero la lección de mayor envergadura es la extrema importancia al seleccionar la que va a ser la pareja de toda la vida. Ahí nos jugamos mucha de nuestra longevidad de largo plazo. Pero, en conclusión también, el matrimonio no es la panacea de la felicidad y la longevidad.

Conviene ver estos resultados desde otra perspectiva: ¿Quienes eran estos hombres y mujeres antes de casarse? ¿El matrimonio los cambió? ¿O ellos y ellas eran diferentes antes de casarse?

Pues acorde con el estudio de Terman, presentado en el libro "The Longevity Project": La gente que se casa felizmente era de hecho mas feliz desde antes de casarse. La gente que se divorcia, llevaban vidas menos felices desde antes de casarse. Así pues la felicidad pre-existente de la gente por casarse, es factor primordial para prevenir el divorcio.

[De esta conclusión se excluye a las personas que fueron a alguna de las guerras, porque ellos y ellas regresan transformados y su expectativa de vida, feliz o infeliz, se reduce considerablemente aun si sobreviven a la guerra dependiendo del tiempo que pasaron en el frente de batalla.]

Hay otro dato dramático e inesperado: ¿Quién en la pareja determina la felicidad a largo plazo del matrimonio? ¿Es la química emocional conjunta de la felicidad del hombre y de la mujer la que determina la felicidad total en el matrimonio? ¿O es la felicidad de uno de los dos la que determina la felicidad del matrimonio y su durabilidad en el largo plazo?

Al hacer el análisis estadístico de la felicidad y la salud reportada de las parejas a lo largo de su vida (en muchos de los casos desde la adolescencia y matrimonio hasta su muerte), los resultados señalan que:

  • La felicidad del esposo determinaba la salud de la pareja.
Es decir, conociendo si el esposo era feliz, en el contexto de alrededor de 1950, se podía determinar la salud general de la pareja. En otras palabras un esposo gruñón, desalmado o infeliz afectaba mucho mas la salud general de la pareja que una esposa gruñona, desalmada o infeliz. El factor determinante era la felicidad y bienestar del esposo.



 

No hay comentarios:

Publicar un comentario