jueves, 15 de febrero de 2018

La química de sentirse amado

Las investigaciones son contundentes: sentirse amado es uno de los sentimientos que mas fortalecen nuestro sistema inmune.

Algunos acumulan riqueza y seguros de gastos médicos mayores. Otros acumulan experiencias, viajes, muchas amistades en FB. Otros no pueden contar el numero de parejas que han tenido. Pero de todos ellos, los que si saben con quien cuentan, los que saben el nombre de cada persona que aman y los ama, los que están listos para apoyar o pedir ayuda, esos son los que desarrollan sistemas inmunes mas potentes.


Quizá no sorprenda que nuestra experiencia nos dice que aquella abuela feliz, que platicaba de un abuelo fallecido al que todavía amaba, platicadora, cuidadosa, amante de su familia, fue la abuela que murió saludable y feliz, hasta que dijo: ya fue suficiente, me voy. Y se fue. En ese tiempo no sabíamos que su fortaleza física venía en gran parte de su fortaleza espiritual. Del amor que sembró y de su peculiar manera de desarrollarlo.

Mas de 50 años después sabemos mucho más de gente como ella. Para empezar sabemos que la gente en casas de retiro, simplemente por el hecho de ser visitadas 3 veces por semana, sus anticuerpos incrementan su presencia (medidos tanto por los anticuerpos mismos y por el incremento de células NK de las que ya hemos hablado).

En un estudio de 1986, 38 mujeres felizmente casadas, su sistema inmune también se vio fortalecido (medido con base en células T de las que ya hablamos). Estas misma mujeres que percibían su matrimonio como satisfactorio y una relación de apoyo mutuo, tuvieron menor incidencia de eventos depresivos y menos sensación de soledad indeseada.

En otro estudio de 256 personas maduras, aquellos con relaciones cercanas y profundas, mostraron mejor indices de funcionamiento inmune menor indices de colesterol malo y menores indices de ácido úrico.

Uno de los mecanismos por las que estas relaciones cercanas, profundas y productivas nos ayudan, es porque tienen a cambiar nuestra percepción de los eventos estresantes o de las aparentes calamidades. En presencia de una persona amada y cercana, los eventos catastróficos tienden a verse de manera menos pesimista y esa influencia su vez tiende a fortalecer nuestro sistema inmune y a amortiguar los efectos del estrés potencial.

No solo eso, en estudios de 369 pacientes en proceso de recuperación de eventos cardíacos mayores, tales como infartos al miocardio, los pacientes que tenían la compañía de una mascota en casa se recuperaban mejor que aquellos sin mascotas. Estos resultados se han repetido tantas veces que varios hospitales alrededor del mundo han optado por introducir mascotas en los procesos de recuperación de sus pacientes en los hospitales mismos.

No es trillado decir, que cultivar nuestras relaciones cercanas, profundas y amorosas, incluso con nuestros animales, puede ser no solo un camino mas atractivo y feliz, sino también un camino mas saludable y, con suerte, longevo.

2 comentarios:

  1. estimado Dr. que razón tienes...no dejas de sorprenderme...recuerdo muy bien una charla que tuvimos en el restaurante "Un Lugar de la Mancha" en Prado Norte: te comenté "....me preocupa mi edas para biscar trabajo..." a lo que respondiste "...eres una persona muy joven, verás que pronto estarás trabajando..." resumiendo, tu punto de vista atinado y el camino siempre adelante me asombran!!!!

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  2. Me sobrestimas Gustavo. El esforzado. El persistente. El optimista. El resilente ERES TU. Yo solo escribo sobre y para gente como tu.
    Un abrazo.

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