miércoles, 7 de febrero de 2018

Levántate y ama...

Ya no es misterio: los estados psicológicos/emocionales impactan nuestra salud, para bien o para mal...


 Hay tantos rasgos de lo bueno y lo mejor de cada uno y de todos, que cuando aprendemos a ver lo mejor de nosotros y de otros, es como ver el mundo desde un lado diferente.



No es solo poético decir que cuando perdemos la esperanza, perdemos la vida. Perdemos las ganas de seguir. Perdemos el amor propio y vamos perdiendo la esperanza en los demás.

Las terapias de pacientes que ya han sufrido y se recuperan del cáncer, han hecho ver que simplemente con compartir con los demás lo que estamos pasando, hace que aquellos que aprendieron a compartir , a develarse, a hablar de si y sus dolores y sus esperanzas, esos que se abrieron en las sesiones con muchas otras, con solo eso sobrevivieron su recuperación varios años más que aquellos que prefirieron guardarlo todo para si mismas.

Si en los momentos más difíciles es benéfico entrar en contacto profundo con otros dispuestos a lo mismo, imagina lo que abrirnos a otros hace, si se convierte en una practica cotidiana.



En un sentido amplio empezamos a amarnos a medida que nos entendemos. A medida que nos conocemos. A medida que somos lo que quisiéramos ser. A medida que nos adentramos.

Pero si al madurar no desarrollamos un sentido básico de esperanza y optimismo, una cierta creencia de que mañana puede incluso ser mejor, nuestra flama interna se puede ir apagando. 

En Finlandia estudiaron las razones de las altas tasas de mortalidad por eventos cardíacos y por cáncer, en personas relativamente jóvenes. Los investigadores tomaron muestras de gente saludable y además de tomar los datos médicos básicos se les hicieron 2 preguntas sobre sus expectativas a las que solo tenian que responder cierto o falso.
  • Creo que es imposible que logre las metas que me he trazado.
  • No hay esperanza en el futuro y no creo que las cosas vayan a mejorar. 

Seis años después, a esas personas las entrevistaron, y las que habían respondido afirmativamente ambas preguntas (respondieron cierto), tuvieron una tasa de mortalidad 3 veces mayor que el resto y 160% mas cáncer considerado fatal, en comparación con los demás.

¿Como pasa uno de perder la esperanza y el optimismo a irse progresivamente enfermando? ¿Como pasa uno del estrés mal manejado a la enfermedad?  Segun autores como David Servan, las células que "traducen" nuestros estados de ánimo de decaimiento y estrés, son ciertos receptores en las glóbulos blancos.

Según Servan, hay receptores en los glóbulos blancos que detectan la presencia del estrés vía las hormonas que los estados estresantes hacen que liberemos, en particular, noradrenalina y cortisol. Algunas de esas células generan  respuestas inflamatorias via citocinas inflamatorias y quimiocinas. Con la presencia de las citocinas, las células que se encargarían de eliminar otras células "indeseables", por ejemplo, cancerosas, o virus, simplemente entran en un estado pasivo. Su función queda bloqueada y los virus o las células anormales, como las del cáncer, pueden desarrollarse en un medio mas propicio. No tienen obstáculo porque el sistema inmune se ha deprimido.



Mantenernos esperanzados, felices, amorosos con los que nos rodean incluyendo nuestra pareja, nuestra familia y nuestros animales de compañía, no es pues solo una propuesta hipiosa, idealista o sin fundamento. Es una propuesta de vida que tiene cada vez  más una presencia entendible, predecible y con fundamentos en medicina, psiquiatría y psicología. Nuestros estados de animo si tienen una influencia determinante en nuestra salud, nuestro bienestar y nuestra longevidad.











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