martes, 25 de junio de 2019

Levanta un Muro y pierde el optimismo de nosotros

Cuando deja uno de hablarse y el silencio y la indiferencia se empiezan a volver cotidianos, podemos perdernos como pareja.


Se dice que una persona y una pareja optimista ven los problemas como pasajeros, como controlables y como específicos a las situaciones. Son problemas que podemos afrontar y resolver juntos.

Sin embargo una persona o una pareja pesimista ven a los problemas como si fuesen a durar para siempre. Los problemas que se enfrentan contaminan y debilitan todo lo que se hace. Y empieza a ver los problemas como incontrolables.

¿Como llega una pareja a levantar un muro entre ellos y dejar de hablarse y de sentirse? ¿Como se va desarrollando ese modo de no resolver ninguno de los problemas cotidianos que todas las parejas enfrentamos?

Rene Magritte

Un culpable común son las maneras no-afectivas de interactuar de nuestros padres. No es raro que existan parejas de padres que se mantienen unidos por muchas razones, menos alguna razón afectiva de fondo. Pero por mucho que esta sea la razón, la verdad es que entender a los padres ayuda poco cuando uno replica sus formas de ser y de no-sentir (o de un aparente no-sentir).

La figura siguiente ilustra como podemos irnos acostumbrando a levantar un muro permanente que se convierte en indiferencia cotidiana.


Ambos empiezan reaccionando a  la desconexión que van sintiendo pero sin hablarlo directamente. Van sintiendo que son incluso incapaces de resolver la indiferencia que va surgiendo entre ellos. Se va volviendo regla que ninguno muestre sus emociones porque la sensación de indiferencia, impotencia y negación de la importancia de su pareja, se vuelve común. Sin embargo,, en algún momento uno de ellos o los dos, pueden tener la sensación de que puede valer la pena un ultimo esfuerzo antes del rompimiento que  ya empieza a parecer inevitable,  aunque doloroso.

Para desnudar a este ciclo que puede acabar con la relación de la pareja, empieza uno reconociendo los patrones familiares no-afectivo que uno repite incluso desde relaciones anteriores. Darse cuenta que uno repite un ciclo de infelicidad y alejamiento es un primer paso que puede permitirnos hacer consciente este ciclo destructivo y volvernos a hacer sentir capaces de:

  • Ver que los problemas, aunque sean graves y difíciles, los podemos resolver.
  • Entender que los problemas que enfrentamos son controlables.
  • Abordar los problemas como específicos de cada situación, en partes y juntos.
Ese es un inicio para recuperar  la relación optimista que alguna vez tuvimos. Lo que dio inicio a nosotros como una pareja optimista y esperanzada.



Basado en Sue Johnson, 1993

1 comentario:

  1. Es muy cierto lo que escribiste, y también enriquecedor gracias Octavio por

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