jueves, 27 de junio de 2019

Los Rituales que Dan Forma: la nación, la familia, la pareja.

No hay una cultura, una nación, una familia o una pareja, sin rituales. Si los han perdido, dejan de ser eso que eran o habían sido.


Muchas veces uno olvida lo profundamente arraigada que tiene su cultura hasta que uno se aleja o se destierra.  Y un día entra uno a la sección de chiles y tortillas de un mercado en otro lugar del mundo, y uno casi llora como si le hubiesen frotado el chile en los ojos.


Ada Colorina


Súbitamente se da uno cuenta que la secuencia verde, blanco y colorado, no es cualquier secuencia de colores. Sin saberlo, nuestra cultura y nuestra nación se han vuelto parte de aquello que nos emociona profundamente, para bien o para mal.

Así pasa con la familia. Hay rituales que se quedan tan adentro, como las inmensas reuniones familiares, que se han ido perdiendo. Las tardes en poltronas y banquetas, solo para ver ponerse el sol, juntos.  Las procesiones o las ceremonias religiosas que unían a todos bajo creencias similares. Y habiéndose esfumado todo eso, una gran parte de los rituales que nos dieron forma, desaparecen junto con la familia grande. Y se le valora más cuando uno lo ve a lo lejos o alejándose.

Rituales de pareja
Si nuestra cultura y nuestra familia, la conforman rituales que se han ido absorbiendo con el paso del tiempo, así también sucede con nosotros como parejas. Los rituales de cada pareja, se vuelven un punto de referencia o un punto de retorno, común. Cuando esos pequeños rituales se van perdiendo, los dos intuyen que algo se está desquebrajando.

Se da uno cuenta que algo se está perdiendo cuando lo que hacíamos juntos, pierde importancia y gusto. Cuando el saludo afectuoso al despertar, se va. Cuando no hay noticias del otro, cuando está lejos. Cuando dejamos de apreciar los esfuerzo del otro por si mismos o por mantenerse cerca, disponible, receptivo e involucrado.

Cada pareja sabe los rituales de amor que han construido  y los que van construyendo. Pocos lo hacemos conscientes como una parte importante de nuestra relación. Hasta que hay un evento que nos dice que "eso" que se perdió, era parte de lo que somos o fuimos, como pareja.

Barnabus

Lynn Bonnette

Barnabus era una adorable rata blanca que yo rescaté del sacrificio del laboratorio donde trabajaba. Barnabus se fue a vivir con nosotros y mi primera esposa, en una pequeña caja de galletas saladas de donde podía entrar, o salir cuando se le diera la gana. Empezamos a llamarle por su nombre y a darle de comer y cenar en su boca y en nuestra cama. El ritual era hermoso. Llegábamos del trabajo y Barnabus estaba listo para saltar a la cama y recibir su trozo de tortilla o de queso. Hasta que un día Barnabus enfermó de otitis y dejó de caminar.

Uno de los pocos rituales que teníamos, se vino abajo, y no recuerdo que hayamos tenido otro que fuese tan significativo y disfrutable para ambos.


Los rituales se hacen y se pueden perder.
...pero también podemos re-hacerlos y recuperarlos, como parte de re-hacer y fortalecer nuestra relación como pareja, como familia o como nación.

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